domingo, 13 de diciembre de 2009

Laincreíble pero cierta historia de los olivo-almendros



- "Cuenta la leyenda que en Huesca, concretamente en la comarca del Somontano, donde desde hace muchos años conviven los olivos y los almendros, sucedió algo escepcional. Algo que no se ha dado nunca en ningún otro lugar del mundo. Un olivo se enamoró de una almendro .
- No podemos, olivo, somos de especies diferentes - decía la almendro.
- No podéis, sois de especies diferentes - decían los amigos de él y las amigas de ella, pero esa diferencia no les importó.
El era un galán y poco a poco la conquistó. Un día, sin que nadie les viera, unieron sus raíces bajo la tierra.
Y de esa unión salieron los olivo-almendros, famosos en el mundo entero por que de ellos salen las no menos famosas y curiosas olivo-almendras......
Si los queréis ver, o provar sus curiosos frutos, sólo tenéis que acercaros por allí "

jueves, 15 de octubre de 2009

Caricias de luz



- Hoy también necesitaba tus caricas, tu calor. Como cada día, estaba esperando que llegaras para acariciarme con tus suaves dedos haciéndome brillar como auténtico oro, dándome el calor que necesito para vivir. Cuando llegue la noche y me dejes, volveré a aguantar firme el fuerte azote del viento, el temor a la oscuridad, y el frío despiadado; aguantaré porque se que después volverás a aparecer para acariciarme con tu luz, con tu calor....

- Bona nit ;-)))

- Buenas noches ;-)))

jueves, 10 de septiembre de 2009

El balcón de la habitación

Ella entra en su habitación y la luz del atardecer se filtra a través de la blanca cortina. Una brisa muy agradable se cuela en la estancia y le acaricia el cabello.
Se queda ahí, de pie mirando a la ventana aunque la cortina no le deja ver más allá. De pie recuerda el día en que su amiga María la convenció para que le alquilara una habitación a ese extraño.

- "Te irá bien para llegar a fin de mes, además, yo sí le conozco, es un buen hombre",
Recuerda también lo nerviosa que estaba el día que lo conoció y la primera noche. Meterse un hombre en casa, un desconocido, ¿qué diría su madre si aún estuviera viva? pero María tenía razón, el dinero le vendría muy bien.

Se sienta a los pies de la cama y recuerda las miradas de complicidad en la cocina, en la escalera, las tímidas sonrisas en el salón, los silencios incómodos a la luz de las velas, y recuerda, sobretodo, la primera vez que sus manos se han tocado, apenas hace unos minutos, en la escalera, y cómo su piel se ha erizado al contacto.
Recuerda la mirada fija de él cuando ella ha elevado la vista y cómo ha seguido escaleras arriba para entrar en la habitación. Se coje la mano y aún siente el calor de la de él, y su respiración va recuperando su ritmo normal.
Un sonido tras ella la devuelve a la realidad, se gira y se levanta de un salto al verle en la puerta de la habitación, de pie, mirándola fijamente, como antes en la escalera, y en silencio.

sábado, 29 de agosto de 2009

Ayer lloré


- Ayer lloré porque no conseguía recordar tu rostro, tu imagen se había borrado de mis recuerdos. Tus manos ya no me hacían sentir con solo recordarlas. Tu sonrisa no me hacía sonreír. Tu mirada no me rubirizaba

Ayer lloré y esperé, sola, en la más oscura de las noches, en la más triste de las vigilias. Mis lágrimas me acompañaron en mi viaje hasta el país de las ilusiones , de las fantasías. Y allí estabas tú, esperándome, con tu sonrisa que me hizo sonreír de nuevo, con tus manos que me hicieron sentir una vez más y con tu mirada que me ruborizó como tantas otras veces...

Y al despertar esta mañana, mis lágrimas se habían secado, mis ojos brillaban de nuevo, mis labios sonreían como los tuyos....

Esta mañana, por fin te he recordado ....

Bona nit :-)))

martes, 14 de julio de 2009

No tengas miedo


- ... ni del tenebroso cielo, ni de la oscura noche, ni de los truenos que te ensordezcan. No tengas miedo del bosque ni de sus árboles, ni de sus ramas siseando al viento de la noche, ni a los animales que acechan tras cada rincón, ni de los que iluminan la oscuridad con sus ojos. No tengas miedo a dejar el camino, ni de las campanadas que resuenan entre la oscuridad.
No tengas miedo y coge mi mano, caminemos por el bosque, bajo el tenebroso cielo, la oscura noche, escuchando retumbar los truenos, cruzaremos el bosque, dejaremos el camino, admiraremos los animales de la noche mientras escuchames el sonido de las ramas al viento y las campanas de los hermosos campanarios.
No tendrás miedo porque estaremos juntos.

miércoles, 1 de julio de 2009

Ayer te vi marchar ...



Ayer de nuevo me senté en esa roca para verte marchar. El mismo silencio de cada tarde me envolvía, me cobijaba.
Como cada noche, te fuiste muy despacio, supongo que esperabas que te viera, o es que realentizabas el momento de la separación.
Poco a poco tu luz se fue apagando, tus largos y cálidos dedos acariciaban mi rostro tan suavemente como te marchabas.
Sentada en esa gran piedra, te miraba sin decir nada. Una vez más, una lágrima escapó de su escondite y se deslizó por mi mejilla. Sólo una pero aun así, al verla tú sabías que volvería al día siguiente. Y hoy me volveré a sentar en esa fría piedra, para verte marchar. Te despediré en silencio, como cada tarde. Como siempre, esperaré que me acaricies antes de irte. Otra lágrima te dirá “adiós, vuelve mañana”. Y escucharé en silencio como me dices “adiós, hasta mañana”.

sábado, 27 de junio de 2009

Mira la luna...


Cuando me haya ido, mira la luna.

Contempla su luz, escucha su silencio, siente su calma.

Cuando me haya ido, búscala aun cuando las nubes quieran esconderla. Aunque no la veas, ella estará ahí, permanecerá contigo todas las noches, haciéndote compañía, consolando tu pena, escuchando tus lamentos, aplacando tu llanto, secando tus lágrimas....

Su luz te cobijará en las largas y solitarias noches.

Cuando me haya ido, búscala y háblale. Piensa que yo, esté donde esté, también la estaré mirando y, también todas las noches me hará compañía, consolará mi pena, escuchará mi lamento, aplacará mi llanto, secará mis lágrimas.

Cuando me haya ido, mira la luna, que yo también la estaré mirando.


(La luna desde El Pueyo de Barbastro, Huesca )